
Todos coinciden en que desde el momento en que te subís
al micro comienza la magia. Porque es el momento en el que toda esa adrenalina
se empieza a desatar. Y si bien para algunos el viaje puede terminar siendo
agotador por la cantidad de horas, ni bien llegás a Bariloche te das cuenta que
todo valió la pena. Llegás, te acomodás en el hotel y una vez que elegiste tu
ubicación comienzan las actividades. Las actividades te dan la posibilidad de
disfrutar todo el día. Salís al mediodía (para tener suficiente tiempo para
dormir, desayunar y prepararte) y volvés al hotel alrededor de las 20 horas.
Después si, a organizarse para cenar, bañarse, y
prepararse para a disfrutar de la noche.